viernes, 13 de junio de 2014

Capítulo 9

¡Holaa! ¿Cómo están? Bueno, les hice un capítulo algo larguito para hoy :3 Paso rápidito por que estoy trabajando en otra novela (No capítulo por capítulo, es algo completo que pienso subir para descargar, probablemente en unos meses... Quiero hacerlo bien :3) Así que espero que lo disfruten y nos leemos abajo.
 Capítulo 9.


  Peter.


   Día 3.


  Lali me miraba de reojo desde la mesa de la cocina, ella y Lisi preparaban un pastel de chocolate y yo tomaba una cerveza mientras miraba el partido en la sala, a pocos metros de ellas.

—Eso no es bueno para tu salud.—Me retó mi hermana, quitando la cerveza de mi mano, y dándome a cambio un refresco.
—¡Hey!—Me queje.—¿Y eso?
—En frente mío no tomarás, y menos a esta hora Lanzani.—Gire los ojos, aunque por dentro me daba ternura que alguien me cuidara.
—Pero hay partido...—Renegué mirando de nuevo la televisión.—
—Esa no es excusa señor.—

 Lali reía a pocos metros de mí, desde que nos besamos (No del modo en que yo hubiese querido, pero nos besamos) ella no volvió a hablarme si no ocasionalmente o en caso urgente, como para preguntar dónde estaba Lisi o si sabía la hora. Últimamente preguntaba mucho la hora, a lo mejor era una excusa, o quizá realmente estaba obsesiva con el paso del tiempo.

  Sé que ella se siente culpable por lo que existe, existió y existirá entre Angie y yo. De nuevo ella no era el tipo de chica para mí, pero era lo más parecido a Jen que había encontrado. Por otro lado, Cathe era totalmente lo opuesto, y también me atraía. Supongo que relacionarlas con Jen, a favor o en contra, me hacía quererlas.

 Mi hermana golpeo suavemente mi hombro.

—Tierra a Peter.—Río. Sacudí la cabeza y me centre en el partido de nuevo.—
—¡Esto ya está!—Grito Lali desde la otra punta.—
—Quiero probar.—Corrí hacía donde se encontraba la morocha, sacando el pastel del horno.
—Hay que ponerle el chocolate, así que chizz.—Negué con la cabeza e intenté acercarme a la fuente para robar un pedazo, pero lo único que conseguí fue un golpe en mi mano izquierda.
—Auch.—Me queje moviendo mi mano, ella sonrió inocentemente mientras se movía un poco más lejos con la bandeja y el pastel, comenzó a decorarlo con chocolate repostero y crema.
—Bueno, ¿Puedo ayudar?—Me miro unos segundos.—
—¿Puedes hacer algo que no requiera mirar chicas?—Pregunto enarcando una ceja.—
—Oh, claro que puedo. Puedo ayudar a una linda chica con un pastel que sé que me comeré.—
—¿Y si decido no convidarte?—
—Haré como hago con todo lo que quiero... Lo tomaré a pesar de todo.—
—Eso suena a desafío.—
—Y no estoy hablando de pastel.—
—Lisi ¿Me ayudas?—Pregunto aún con mirada desafiante, nadie contesto.—¿Lis?
—Mmm, creo que estamos solos.—Abrió la boca para quejarse pero no logro articular nada, sonreí y tome su cintura pegándola a mi cuerpo.—
—Peter puede entrar alguien...—
—Mamá está en la peluquería, papá trabaja, Lisi sabe cuándo alejarse.—Sonreí.—Creo que tenemos tiempo.—Acomode un mechón de su pelo detrás de la oreja y sonreí, estaba nerviosa. Podía verlo a metros de distancia, yo la ponía nerviosa. La pegue más a mí y la mire, era tan chiquita  a mi lado, tan indefensa, no parecía una mujer, parecía una niña que requería cuidados y ternura. Y yo estaba idiota por cuidarla.

 Me acerque a ella y la bese suavemente, sentí su cuerpo tenso debajo del mio, pero insiste, acaricie su mejilla y la sentí más calma. Se relajó y me abrazo por el cuello mientras seguíamos besándonos suavemente, de una manera tan suave y tierna que me resultaba extraña y desconocida.

  Lali llevo una de sus manos a mi cabello y me acaricio suavemente, me separe de ella pero me sentía incapaz de cualquier cosa. Nuestras frentes quedaron pegadas unos segundos.

—Eso fue...—Suspire.—Eso fue lo más mágico que me paso en mucho tiempo.—Ella sonrío avergonzada, mirando hacía el suelo.—
—Esto no es correcto, Lanzani. No es para nada correcto.—Me encogí de hombros.
—No soy de esas personas que hacen lo correcto.—
—No soy de esas personas que hacen lo que esta mal.—Suspire y la alce en mis brazos.—
—Tú y yo vamos a ver una película, ahora.—Propuse para cambiar de tema.—
—¿Y el pastel?
—Lisi puede encargarse.—

  Subí con ella en mi espalda a mi cuarto y la deje caer en mi cama, encendí el DVD y comencé a revisar mis CD´s.

—¿Qué tienes ahí?—Pregunto recostada, apoyando su cabeza en sus manos y su cuerpo en sus codos.
—No seas tan tierna, o lo que menos haremos es ver una película.—El rubor subió a sus mejillas, reí para que pareciera una broma.—Relájate, Esposito.—Me arrojo un almohadón que esquive con precisión.—
—Créeme, no sobrevivirás a una guerra conmigo.—Seguí buscando una película.—Bien, lo único decente que tengo es una comedia que debe ser de Lisi o mi madre.—
—¿Decente?—Pregunto dudosa.—
—No seas mal pensada, solamente tengo películas de terror y eso sería caer muy bajo, además, es de día.—Le guiñe un ojo mientras ponía play.

 Me recosté a su lado y la tome de la cintura, recostándola a mi lado. Podía ver como estaba turbada, nerviosa y asustada.

—No haré nada que no quieras.—Susurré en su oído.—Pero todo lo que pidas, lo tendrás.—En respuesta me abrazo y apoyo su cabeza en mi pecho.—
—Sólo veamos la peli.—Pidió, sonreí y comencé a acariciar su cabello suavemente.

  Paso un tiempo antes de que me animará a hablarle, temía que se fuera si tocaba los temas clave: Nicolas y Angie. Sin embargo, necesitaba que hablemos de ello, quería que ella cayera, quería que ella también sea parte de mi lista.

 Yo no tenía cualquier cosa, yo tenía lo mejor, y no había modo de que me rindiera. Ella sería mía, mi más reciente capricho debía convertirse en realidad lo antes posible. Necesitaba una noche con ella lo antes posible.

 Sin embargo no sería tan fácil con ella, debía enamorarla, debía hacer que creyera que mis intenciones eran buenas. Como Angie, que creía que yo la amaba.

 Las mujeres para mí no eran más que diversión, yo no podía amar, hay gente que se enamora, gente que es capaz de entregar su corazón. Yo pude, en algún momento, entregue mi corazón y se olvidaron de devolverlo.

 Lali era una chica tierna, y a lo mejor me odiará cuando descubriera mis verdaderas intenciones, dejaría de venir por aquí y ya no volveríamos a cruzarnos. Entonces, todo estaría acabado.

 Una noche.

 Una noche que me costaría tiempo conseguir, pero que valdría la pena.

 La mire por unos segundos, intentando no imaginar que algo malo le sucediera por mi culpa, que ella podría estar mal por mi culpa. Intentando no verla llorar a mi causa, como había pasado tantas veces con muchas chicas.

 Había conocido a chicas dulces, inocentes, y el proceso era siempre el mismo. Mostrarse tierno.

—¿En que piensas?—Pregunto sacándome de mi ensoñación.—
—Miro la película.—
—No es cierto.—
—Bien, me ganaste, no es cierto. Pienso en ti.—Ella sonrío, a lo mejor no lo haría si supiera en que pensaba.—
—¿Qué sientes exactamente por Angie, Peter?—La pregunta me tomo por sorpresa, acaricie su cabello suavemente y suspire.—
—Angie me gusta, o eso creo, pero no sé si puedo sentir algo más por ella.—Lali asintió.—
—¿Y ella que siente por ti?
—No creo que a ella le pase algo muy fuerte conmigo.—
Lali solamente asintió, apoyando su cabeza en mi pecho.

—No sé si confiar en ti.—Susurra casi para si, como si temiera cual sería mi reacción.—
—Haces bien.—Contesté, aunque no debería haberlo hecho.—
—Lo sé. Hable con Lisi sobre ti.—Suspire, Lisi también había hablado con Jen sobre mí años atrás. La historia era la misma: Patán, mujeriego, mala influencia. Solamente que en aquellos momentos era algo más joven, algo más idiota y un poco más bueno con mi hermana.
—¿Qué te dijo?
—Me contó...—Tosió.—Me contó acerca de Jen, Peter.—



 Continuará...

 Bueno creo que odio-amo a Peter, dependiendo del momento. Aveces es muy tarado ¿No? 

 Preguntaaaaaaaaaaaaa: ¿Qué es lo más tonto que hiciste por amor?

 Las dejo rápido y me voy a seguir con mi proyecto, si les gusta la idea de que suba algo terminado diganme y mañana les subo maso de que se trata junto con el capítulo.

PD: No estuve subiendo por que estuve enferma, engripada. Ayer iba a subir pero me agarro un ataque de pánico después de quedar encerrada y no estuve bien en todo el día :c

Abbi las ama n-n

lunes, 9 de junio de 2014

Capítulo 8

 {Hoy sí hay algo para que busquen en youtube} NOTICIAS IMPORTANTES ABAJO. 

Capítulo 8


-Lali...-Llamó Peter ni bien entraron a la casa.-Disculpa, ¿Te molestaría que lo escucháramos en casa? Te espero mientras vas a buscar las cosas.-Ella miro hacía dentro y se encogió de hombros, confundida.-
-De acuerdo.-
-Te espero.-Concluyó, se apoyó en el portón y vio como ella subía por el porche hasta el salón principal, suspiro, conocía esos lugares de memoria.

  Su vista se deslizo hacía el patio, frondoso y siempre verde. Nadie cortaba cuidadosamente el césped como la madre de Jen, ahora parecía podado con maquina y no con tijeras. Las violetas que habían crecido al rededor de todo el lugar no estaban, en cambio, dos alelíes sobrevivieron en una punta. Sintió la urgencia de arrancarlas y conservarlas como un recuerdo de aquellas tardes en que él y Jen se tomaban fotos en aquel patio, del modo más tierno existente. 


  Se recordó en esos momentos, él jamás había sido tierno, Jen lo había vuelto tierno. Ya nadie lo haría tierno otra vez.

  Vio bajar a Lali y se acercó a ayudarla con el tocadiscos, el aparato a pesar de sus años parecía nuevo, o al menos, cuidado. Lo dejaron en la parte de atrás del auto. 

 Luego de pensar en Jen, Lali ya no era importante, ella pasaba a un tercer plano. Era el capricho del momento, la persona que lo libraría sus necesidades próximamente, nada más. La miro durante unos segundos, intentando saber por qué había llamado su atención, no era en absoluto su estilo. Ni siquiera recordaba cuando fue la primera vez que la había visto de un modo diferente. 

 Ella miraba al frente, distante, pensativa quizá. Peter se sentó en el asiento del conductor y encendió el auto, comenzó a andar en silencio también.

-¿Viviste ahí? En mi casa, quiero decir.-Indago Lali con un suspiro.-
-Conocí a los antiguos dueños, unos grandes amigos míos, es solo eso...-
-Oh... ¿Y ellos?
-Fallecieron.-Concluyó  como si no fuera de gran importancia, las palabras se sentían sucias en su boca.
-Oh.-Solamente dijo, no sabía que responder a eso.-


  Bajaron el tocadiscos en su casa y subieron a su cuarto, Lisi les dirigió una mirada, pero decidió hacer silencio y pasar desapercibida. No se había equivocado, realmente Lali lo había estado mirando de forma especial, y ese era su momento. No tenía por qué arruinarlo. 

 
  
 Peter tomó un almohadón y se tiro al suelo, Lali lo imito luego de poner la música, se deleitaron con las primeras tres canciones antes de que comenzarán a hablar.

-Wow, son fantásticas...  ¿Entiendes la letra?-Indago Peter.-
-Sí, esta dice "Aún cuando el mundo acabe, aún cuando todo parezca en llamas, aún cuando el cielo este cayendo, aún en ese momento de caos, te juro bebe que estaré a tu lado para protegerte... Serás mía, y nada podrá hacerte daño" 
-Amm, bueno, cursi, como todas.-
-Deberías adaptarte...-
-¿Y qué otra cosa te gusta? ¿Alguna banda desconocida más?
-Por supuesto, una banda de Venezuela llamada Vos veis, son geniales.-Peter lo pensó unos segundos.-
-No, no sé quienes son.-Ella sonrío, casi nadie que no fuera de ese país los conocía. Tomo la computadora de Peter y los busco. 

  Las noches se me pasan lentamente,
 Más que comunes, corrientes,
 Si miro al espero te veo en la nada,
 Suspiro en mi mente,
  Luchar contra la corriente...


-Aún más cursi.-Bromea Peter, pero le sube un poco el volumen.-Realmente son buenos.-Ella asintió.-
-¿Mejor que angels 121?
-Tampoco te pases.-La retó él, carcajeando. Lali se encogió de hombros.
-Creo que aún no he encontrado quien los supere...- 
-Bueno, yo sí.-Respondió Peter.-Escuche una voz que hizo que me olvide por completo de su existencia.
-¿Sí? ¿Cuál?
-La tuya...-Contesto, y en eso estaba seguro, de que no mentía.-


 Lali rió y agacho la cabeza, avergonzada y roja. Peter la miro unos segundos y se acerco a ella, ya no estaba en tercer plano, ella realmente le hacía sentir algo. No lo había notado.
 
 La tenía cerca, muy cerca, y su estomago brincaba, como el de ella, sus labios estaban deseosos de los suyos. Necesitaba experimentar esa boca, y saber que se sentía besar a Lali Esposito.

 Estaban respirando el mismo aire,  Peter paso una mano al rededor de ella, que estaba sentada frente a él.

-Peter...-Lo interrumpe a medio camino, nerviosa, mientras él se acerca.-
-Por favor, lo necesito.-Susurra en su oído.-No me digas que no.-
-Angie...-Solamente puede responder.-Nico... No podemos hacerles esto...-
-Será solo un beso, por favor.-La sujeta más fuerte.

 Todo el cuerpo de Lali gritaba que no, que se alejará, que corriera, que Nico y Angie sufrirían, pero su cuerpo simplemente no se movía. Ella quería correr y quedarse. Alejarlo y besarlo. Todo con la misma intensidad. 

-¿Sólo uno?-Preguntó sintiéndose estúpida.-
-Lo prometo.-Lali suspiro y se acercó lentamente a él, sus labios hicieron contacto sólo unos segundos antes de que ella cayera en la realidad y se alejara. 
-No soy ese tipo de persona, lo siento.-Corrió fuera de la habitación, mientras las ultimas estrofas de "A night" 


   Aquella noche, decidí que serías mía...


 Peter se recostó en el suelo una vez más y se roso los labios.


  Y aunque cueste, bebé, aunque te alejes... Serás mía.  

  Lali cerró la puerta del cuarto de Lisi, y se tiro a la cama vacía. Sintiéndose sola, sucia y estúpida. 

   Aquella noche, decidí que sería tu príncipe.

  Peter apago la canción prestando atención al ultimo verso. 

  Y aunque cueste bebé, lo juro, un día serás mía.

Continuará...


 Holaa, super cortito, yo sé ! :c Perdón... Pero es que de mi otra nove me estan puteando por que no subo hace dos semanas, y estoy con las cosas de la escuela y quiero subir todos los días y bueno, mucho quilombo... Bueno, chicas, ustedes vieron que estuve subiendo capítulos largos cada dos o tres días, y la verdad no me gusta, voy a ver si puedo subir más cortos pero TODOS LOS DÍAS como antes ¿Ok? Por qué no tengo mucho tiempo, entonces así es más cómodo :3  Y hablamos más seguido...


 Bueno, esta banda que les nombre hoy si existe ! :D Es un sexteto venezolano que apareció en los comentarios, escribí este capítulo escuchando una recopilación y la verdad es que tienen mucho talento ! :3 


sábado, 7 de junio de 2014

Capítulo 7

   Holaa ! :D Aquí Abril de nuevo, bueno, cerré algunas materias con 9 :D lo que es bueno, pero desaprobé bastantes, por lo que todavía no puedo volver a diario. Sobre todo por que tardo más de lo que tardaba antes en escribir un capítulo, de todas maneras voy a intentar terminar con todas mis tareas y darme un tiempo para escribir... Igual no prometo subir todos los días, pero sí cuatro o cinco días a la semana, o a lo mejor día por medio. Voy a ver como se me dan los tiempos :3 Bueno, las dejo que lean tranquilas y nos vemos abajo.

 Capitulo 7


 Día 1.


   Lali estaba sentada en la mesa de la cocina junto con Lisi, el café de ambas acababa de ser servido. Mamá dejo uno frente a mí, odiaba el café por las mañanas, me costaba mucho terminarlo. Miré a Lali por el rabillo del ojo, ella me ignoraba.

-Lisi, quiero hablar contigo luego.-Susurre. Necesitaba estar bien con ella si iba a ganarme a Lali, era el único modo. Al menos el único que yo tenía en este preciso momento.

-Tú ¿Conmigo?

-Llevamos peleados 4 meses, ¿No es demasiado?-Pregunté, aunque me repugnara y aunque sintiera odio cada vez que la veía, podría ser capaz de ser amable con ella ocasionalmente.-

-Peter, ¿Realmente me perdonaste?-Cuestiono esperanzada, mi corazón se encogió. Ella realmente creí que yo sentía algo más que odio por ella.

-Hay que ceder aveces, hermana.-Ella saltó de su silla y me abrazó fuertemente, Lali nos miro con una sonrisa. Sonreí también, lo había logrado. Era la primera vez en un mes que no me miraba de mal modo.

  
 Lisi volvió a su asiento, sus ojos brillaban de un modo único. Jamás había visto eso en ella, jamás había notado que yo le importaba tanto como en este momento. Y eso era probablemente una de las cosas que más me molestaban de mi mismo, había convertido un momento esperado por mi hermana en algo para ganarme a su amiga. 

-¿Cómo van los ensayos?-Consulté, ambas se turbaron, no lo esperaban.-Oh, ¿Acaso es una de esas cosas que nadie debe escuchar?-Lali suspiro y llevo el café a sus seductores labios.

-Bueno, la verdad es que no esperábamos ser oídas.-Sonreí.-
-Lamento informarles que las oí, varias veces... No pueden pretender pasar desapercibidas con esos micrófonos que usan.-Lali sonrió.-
-Bueno, tienes un punto.-

  Deje mi café a medio terminar sobre la mesa, le guiñe un ojo y me aleje de ellas. Minutos después vi como Lisi me seguía lentamente, como dubitativa. Frene en mi lugar y voltee, intentando sacar de algún lugar una sonrisa. No quería que ella notase mi farsa, no quería que ella se diese cuenta de que aún tenía demasiado odio en mi interior como para perdonarla. 

-¿Qué quieres?-Pregunté.
-Sólo... Sólo quería decirte que te quiero.-Le sonreí, con asco. Con rencor, pero le sonreí. 
-También yo.-

 Me alejé de ella. 

 Entré a mi cuarto y me encerré, los recuerdos de aquella noche llegaron a mi mente como una película, claro y conciso. Ningún detalle se me escapaba.

 Lisi estaba con Jen, mi novia, en la sala. Ambas miraban una película mientras yo preparaba bocadillos, era enero, y el calor era algo insoportable. Las oí gritar y reír, y llamarme para que me apurara.

-¿Sal o azúcar?-Pregunto moviendo ambos platos de palomitas en el aire.

  Como era de esperarse Lisi escogió sal, y Jen azúcar. No coincidían en nada, jamás.

-¡Vamos a la terraza!-Propuse Lisi con una caja de huevos.-Hay que molestar a los vecinos.
-Elizabeth, tienes 16 años no 3, no te comportes como una niña. Esta resbaladizo.

 Parecía el hermano mayor, me preocupaba que alguna vez las travesuras de mi hermana le hicieran daño. Me equivoque. No era ella quien se hacía daño. 

 Escuche el ruido de la puerta abrirse, ya no llovía, pero la cornisa era peligrosa luego de una tormenta.

-¡Entren!-Grite molesto, apague las palomitas y fui a echarles un vistazo. Jen se acerco a la corniza con dos huevos en la mano, y ella la empujo. Quiso ser graciosa, pretendió atraparla luego del empujón. Pero mi Jen callo, callo de un tercer piso. No falleció, por suerte no falleció, pero desde ese entonces hace 3 años y medio ella no quiso volver a verme.

 Estuvo en coma durante seis meses, y no me moví de su lado. Estuve sentado sosteniendo su mano cada día y cada noche, sin comer, sin dormir, solo ocasionalmente cuando me sentía muy débil. Le hablaba todo el tiempo, incluso más que sus padres, aveces le cantaba canciones y otras veces le leía uno de sus libros preferidos una y otra vez. Cuando despertó todo mi mundo se ilumino y derribo, ella estaba viva, pero no quería que yo me acercara a ella. 

 Lisi y yo fuimos los culpables de todos sus dolores, y ella me tenía miedo. Ella aseguraba que era mi culpa. Fue la ultima vez que la vi, grito que me alejará y se tapo los oídos.


 -¡Vete! Por favor, lárgate ¡Vete! ¡Tú me hiciste esto! No quiero verte aquí de nuevo.


  Unas semanas después supe que ella estaba reacia a que cualquiera la tocará, y que el mismo ataque que tuvo conmigo lo tuvo con la mayoría de las personas. Eso hizo que me sintiera un poco menos mal, por que ella no me odiaba solamente a mi, pero me hizo sufrir el hecho que la dulce Jen ya no existiera.

  La visite durante tres semanas, y aveces ella permitía que entrará a su casa y viera como estaba, pero no hablaba conmigo. Luego sus padres decidieron que era mejor empezar de nuevo en otro lugar, lejos de todo lo que la había lastimado.

  Ese día no solo perdí a Jen, si no también a Lisi, por que sabía que ella era la culpable, y por qué jamás podría perdonarle algo así. 


 Ahora, encerrado, solamente podía recordar aquel accidente y la manera en que mi vida cambio. Jamás volví a hablarle, jamás volví a quererla. Ella había muerto para mi, desaparecido igual que Jen en aquella tarde en que marcho.


 La puerta suena y me saca de mis pensamientos, llevo una mano hacía mi cara y noto que estuve llorando inconscientemente. Me limpió rápidamente y abro la puerta.

-Amm hola.-Saluda Lali.-Sólo quería darte esto para Nico ¿Puedes dárselo?-Acerca a mí un sobre violeta, asiento.-
-¿Sigues con él?-Pregunto escéptico apoyándome en el marco de la puerta.-
-¿Por qué no lo haría?-
-Porqué es un idiota.-
-Créeme, a tu lado la palabra idiota pierde sentido.-Sonrío sin ganas y tomo el sobre entre mis manos. 
-Sí, igual que la palabra tonta pierde sentido a tu lado.-Enarca una ceja.-
-¿Crees que soy tonta?-Una carcajada escapa de mí.-
-Tienes razón, incluso eso queda corto.-Gira los ojos y los posa en mi cuarto, se abren inmediatamente.-
-¿Te gusta Magic 121?-Pregunta tomando mis discos.-
-¡No los toques! Son invaluables, y si, me gustan.-

 Magic 121 fue una banda poco conocida de los 80, un día mi padre iba a tirar todos los discos de esa "Torpe banda" me los quede por que se veían bien para pegar  en mi cuarto, pero antes de hacerlo busque su música en youtube. Ellos realmente eran buenos, sus canciones eran baladas que realmente tenían un significado. Guarde delicadamente cada uno de sus discos, que eran 12, y coloque uno en la pared.

-¡Dios! No conozco a nadie que sepa de su existencia.-Entonces lo note, ella era la primera que parecía tener noción de Magic 121.
-Tampoco yo... ¿Cómo?
-Buscaba música poco conocida, y Yahoo Answers me llevo hacía "Summer's memories" y me encanto tanto que descargue todas sus canciones.-
-La gente cree que son patéticos en cuanto los escuchan, nadie entiende su significado.-Ella comenzó a mirar todos los discos.-
-Esto es impresionante, tienes más discos de los que creí que existían.-
-Casi no eran escuchados, pero nada los desanimo, sacaron 13... Me falta el ultimo.-
-¿Te refieres a "the girl in the bus"?-Asentí.-
-Exacto.-
-Bueno, no quiero presumir pero es el único disco que tengo.-
-Wow, eso es impresionante, lo busque en todos lados... Sé de su existencia pero no esta en youtube y aún no pude escucharlo.-
-No, en realidad hay solamente 5 discos. El día en que iban a sacarlo a la venta hubo un incendio y solamente cinco sobrevivieron, fue el fin de la banda.-
-¿De verdad? No lo sabía.-Ella sonrío.
-No aparece en ningún lado, lo sé por que mi tío tenía este disco, y me lo dio en cuanto supo que escuche los otros 12, su padre había trabajo en el lugar donde los hicieron... Y se lo regalo. ¿Sabes que es lo triste? Que jamás lo escucho.-
-¿Y tú lo escuchaste?
-Conseguí un tocadiscos, lo escuche todas las veces que pude... Tal vez esta noche podamos ir a casa y oírlo.-
-¿Se supone que puedes ir a tu casa?
-Me quedo aquí por que me da miedo estar sola... Y aunque más miedo es estar sola contigo, creo que haré una excepción solamente para que conozcas "The girl in the bus" 

 Sonreí.

-Bueno, creo que al fin tenemos algo en común Esposito... Y por cierto, haces bien en temerme.-
-No te temo... Temo estar sola contigo.-
-¿No lo estas ahora?
-Bueno, sí, pero...-
-Creo que tus miedos son fundados.-Guiñe un ojo y comencé a guardar los discos en orden.-Para tu suerte, eres la novia de un amigo, eso te protege... Por ahora.


 * * * * * 

 Cuando la ultima hora en el colegio finalizo busque a Lali con la mirada, estaba hablando por teléfono, me importaba nada que ella fuera novia de Nicolas. Sería mía costara lo que costara.

 Cuando me vio le hice un gesto con la cabeza, habíamos acordado ir a su casa después de la escuela, y planeaba llevarla en mi auto. 

 Estrategia uno: Ser tierno y parecer buena persona.

 Estrategia dos: Llevarla en auto a casa y parecer un caballero.

 Por supuesto que yo no era tierno, caballero o buena persona, pero ella debía creerlo no yo. 

 Veo a Angie al otro lado del pasillo y me sonríe, ella es parecida a Jen, pero jamás sentí por ella lo que por mi querida Jen, ella no logra que me ponga nervioso y sea alguien diferente, ella logra acercarme a lo que fui, pero no logra hacerme sentir todo lo que Jennifer lograba.

  Voy hacía el estacionamiento y espero a Lali en mi auto, apenas me ve ella me saluda con la mano, se acerca a mí y se sube al asiento de copiloto, cierro su puerta y tomo lugar a su lado. Sonríe y me pide que arranque. 

  Su casa no queda lejos, esta de camino a la mía. Es un lugar alto, imponente y algo temible. Se baja del auto antes de que yo pueda hacerlo, conozco este lugar.

-¿Tú compraste esta casa?-Pregunto tragando saliva, no lo había notado antes, ella vive aquí. Ella vive donde Jen vivía. Ella esta en la casa donde ella aseguraba que algún día viviríamos, cuando sus padres decidieran que era mayor y se mudaran a otro lado.
-¿Por qué?-Trago saliva.
-Nada, conocí a quienes vivían aquí. Es todo.

  Me acerco a las rejas y entró, sintiendo como todo mi interior parece gritarme que me aleje de ahí. Todo es conocido, incluso el olor, ese olor a margaritas que siempre conocí.

-Peter ¿Sucede algo?
-Nada, solamente vayamos a ver ese disco. 


 Continuará...


 Bueno, ahora se entiende por qué Peter es tan malote, perdió a su novia y a su hermana, y eso dejo a su corazoncito incapacitado, ¿Ven? ¿Lo siguen odiando? :3 Bueno, la idea era que lo de los discos apareciera en otro capítulo, pero como prometí, cada capítulo sería un día, por lo que tuve que hacer todo junto jaja... 

 Empezaron bien supongo, ya tienen algo en común, por cierto Magic121 sólo es un invento mio, voy a hacer que tengan ganas de que esa banda exista, por que ya me planee todo lo referente a ella y me enamore de esa banda Jajajaja Eso es cruel :c Osea, soy cruel conmigo misma :c

 Bueno, como este capítulo estuvo requetelargo espero que sus comentarios también estén presentes y sean muchos :3 (Abril las soborna, si hay muchos comentarios prometo más capítulos superlargos) :D

Preguntaaaaaaaaa: ¿Hay alguna banda o cantante que les guste pero que no sea tan conocido? Yo creo que tengo una adicción por Taylor Swift, no es muy conocida en Argentina pero a mi me encanta :D

Abi las quiere !

lunes, 2 de junio de 2014

Capítulo 6

 ¡Perdón, perdón, perdón! De verdad no quise desaparecer pero el cole me esta exigiendo así muchote, y me voy a mudar por lo que estoy tratando de pasar tiempo con mis amigos... (Hicimos un par de locuras, después les cuento xD) Hoy entré y ¡Pum! 21 comentarios, me sentí tan feliz que dije "A la adadsa la tarea, les voy a escribir algo)  Así que espero hacer algo largo, y si no les subo algo cortito y mañana les subo dos o algo así ! Perdón, de verdad :c Ahora ¡A ver como sigue la historia!

 Respuestas:

 Lucia: Hola, creo que en tu dispositivo te hable el blog en modo móvil (Cómo en el celular) así que no te aparece ninguna de las cosas que tenemos, lo que tenes que hacer es seleccionar una entrada (Yo siempre toco donde dice comentarios, te lleva directamente) Después bajas y abajo va a decir "Abrir como página web" o algo relacionado... Ahí te va a aparecer como en la pc :3

 Angie Garcia y Caraima: ¡Bienvenidas! No puedo creer que mis antiguas novelas sean leídas todavía, es tan asdadasda...

 Capítulo dedicado: Yesica Almiron, tu comentario me saco una sonrisa :3 


     Capítulo 6



   Peter se levantó de la cama, intentando calmar su dolor de cabeza. No recordaba en qué momento se había dormido. Miro hacía un lado y se sorprendió al notar lo tarde que era, a su lado, la cama de Cathe estaba vacía.
—Creí que estábamos en el cuarto de tus padres.—Murmuró al verla aparecer por la puerta, ella sonrío.—
—Pues ya ves que no… ¿No recuerdas nada?—Reconoció esa sonrisa en su rostro, ella lo había drogado. Como siempre.
—¿Qué me diste, Cathe? Ya no es gracioso.—Ella se lanzó a la cama e intentó besarlo, pero él se resistió.—Lo digo en serio, no puedes hacer eso solo porque estas aburrida.
—Tengo mejores cosas que hacer cuando me aburro, créeme.—Tomó su teléfono.—
—Tu madre quiere saber cómo estás.—Peter negó con la cabeza, tomo su ropa y salió de esa casa. Cathe podía ser tan divertida como peligrosa, no era la primera vez que ponía algo en su bebida o comida, así había comenzado él con sus pequeñas adicciones.

  Tomo su motocicleta y condujo hasta su casa una vez más, esperando que a sus padres no les hubiese dado curiosidad donde había estado las ultimas nueve horas. A lo mejor debería dejar de preocuparlo lo que ellos dijeran, a sus amigos no les preocupaba.
 Peter jamás había sido independiente.

  Bajo de la motocicleta unas cuadras antes, tomó dinero de su cartera y pidió un refresco de cola en el kiosco más cercano.
—Sí, espera un segundo.—Pidió la niña que atendía, que no debía tener más de diez años.— ¡Tía! ¿Cuánto está el refresco?—La pequeña de risos rubios larguísimos, desapareció corriendo, al parecer en busca de su tía.—

 Segundos después, una versión muy arreglada de Lali apareció allí. Tenía un vestido de fiesta, unos tacones altos y estaba maquillada de una manera desafiante.
—Lali.—Susurro con una sonrisa presumida.—Te ves linda.—
 Ella no parecía de buen humor, le regalo una falsa sonrisa y se inclinó para tomar el refresco de la heladera. Los ojos de Peter se posaron en la parte trasera de su vestido, que poco a poco se levantaba.
—¿A dónde vas?—Preguntó él.
—¿De qué quieres tu refresco?—Cuestiono a su vez, rehusándose a contestar.
—Cola.—

 Sí, cola era lo que él quería, pero no específicamente en el refresco.

 Lali le tendió la botella.

—$12,50.—Anunció tendiendo la mano, parecía impaciente.—
—Oh-oh, suena a que no quieres hablar conmigo.—Ella lo miro y arqueo una ceja, se acercó a su rostro, parado tras el mostrador.—
—¿Qué comes que adivinas, Lanzani?
—¿Qué tienes para ofrecerme?—Negó con la cabeza, “Pervertido” pensó. Volvió a tender la mano.—
—Tiene que pagar, o lo denunciaré. Lo siento.—Bromeo ella moviendo la cabeza hacía él.—
—Ten.—Le entregó el dinero.—
—Tía.—Volvió la niña corriendo.—Hay un chico en la puerta que pregunta por ti.

 Lali casi corrió hacía la puerta, Peter salió también. Buscando su motocicleta mientras tomaba un sorbo de su refresco. Sus ojos se desviaban a las piernas de Lali, y a su trasero, y a sus piernas de nuevo. Dios, ella tenía fantásticas piernas.

 Cuando levantó la vista vio al chico que la acompañaba, Nicolas. Era la última persona a la que esperaba encontrar con ella, simplemente no parecían compatibles.
—Nico.—Saludo Peter, sólo para rabiar a Lali. Sabía que ella sólo quería irse.—
—¿Peter?—Preguntó él, se dieron la mano en uno de esos saludos que a ella le parecían estúpidos e irrelevantes.—
—¿Qué haces aquí?—Curioseo.
—Bueno, esta belleza quería ir al cine.—Argumento.—No podía negarme.—

 Lali se subió al auto, no quería escuchar su charla. No quería saber que tenía una cita a quien Peter Lanzani siquiera conocía, todo alrededor de él parecía sucio, destinado a la nada.
—¿Qué haces con ella, Nico? Realmente, no es tu tipo.—Aseguro en tono agresivo.—Es una buena chica.—
—Lo sé… Pero es estupenda.—
—Nico.—Se quejó.—Sabes que te quiero, pero acordamos que las chicas como ella quedarían lejos de nuestro camino. Sería feo que fuera parte de… De nuestro mundo.—Se volteó, solamente iba a darle su opinión. No es como si fuera a obligarla a bajar del auto y llevarla dentro de su casa. Aunque debería. Él era un drogadicto.

  Arrancó el auto y se alejaron de él tan rápido como habían aparecido, no sabía por qué lo había dicho. No sabía por qué lo había hecho, él simplemente se había vuelto loco en cuanto la vio, y no podía creer que alguien como ella saliera con Nico. Con el estúpido Nico.

 Sabía que no le gustaba Lali, claro, ella era caliente. Tenía un cuerpo fabuloso, una voz impresionante, una sonrisa contagiosa, un ingenio imposible y un humor de perros. Paro de contar, era todo lo que sabía de ella. En fin, si ella fuera un poco más como él a lo mejor le gustaría tenerle para sí. Tal vez sólo por una noche, tal vez por dos y quizá por tres. Eso era todo. Pero las chicas como Lali… Ellas simplemente funcionaban de otro modo.

   * * * * * * *
  Había pasado casi un mes desde aquella noche en que los vio juntos por primera vez, ahora Peter no podía creer lo que estaba escuchando.
—¿Tu novia?—Cuestiono.—
—Pensaba pedírselo en la próxima salida, la semana que viene. No lo sé.—Se encogió de hombros.—Salimos algunas veces, ella es del tipo sexy y tierna, creo que es mi chica.—
—¿Hasta cuándo?
—¿Desde cuándo eso importa?—Pregunto Nico sin creerlo, abrió una cerveza y se la arrojo a Peter. Él tomo un trago.—
—Mira, yo sólo digo que va a enamorarse y luego no te podrás librar de ella. Es todo.

 Pero no, no era todo. Peter buscaba miles de excusas para ver a Lali, incluso había estado tiempo con Angie en la escuela buscándola con la mirada. O hablándole por Facebook, diciendo que quería solamente saber de Angie o preguntarle si sabía por el paradero de Nico… No podía entender lo que le pasaba, tampoco le importaba. Desde que tuvo esos pensamientos una infinidad de chicas pasaron por su cama, debía olvidarla. Al precio que sea.

 Estaba en su cuarto pensando en eso mientras miraba el techo, Lisa se acercó a él con una sonrisa forjada.
—Sólo quería decirte que Lali va a quedarse unos días mientras sus padres están de viaje, no seas un completo idiota.
—No pidas más de lo que puedo darte.—Cantó recordando las estrofas de una canción.
—Veo que ya has empezado.—Gruño mientras salía del cuarto, él cada vez era peor. Ella cada vez tenía más ganas de romper sus huesos uno por uno.

  Muchas cosas se le pasaron a Peter por la cabeza cuando supo que Lali dormiría durante siete días en la habitación de al lado. Sobre todo pensó que la próxima cita con Nico sería un día después de que ella se fuera de su casa. Entonces se convenció así mismo de algo: Le gustaba Lali, y si iba a tenerla, el momento era ese. No había otro.
—Vas a ser mía, Esposito.—Murmuró para sí mismo.—Así sea lo último que haga.
 
 Su teléfono sonó dos veces consecutivas, lo primero que vio fue un mensaje de Angie.

   Hola bebé ¿Cómo estás?

  Angie y él no eran novios, no aún, pero estaban cerca. Se podría decir que eran una especie de pareja sin título. Le gustaba estar con ella, pero no le gustaba ella, al menos no tanto como Lali. O a lo mejor, le gustaba ella porqué lo ayudaba  a permanecer cerca de Lali.

 El segundo mensaje era de Cathe.

  ¿Quieres que nos veamos hoy?

 Respondió que no, como siempre lo hacía en el último mes. Desde que ella había vuelto a drogarlo mucho cambio entro ellos, en especial cuando se dio cuenta de que le había quitado casi todo su dinero y las llaves del coche (Que luego recupero)

 Dejo el mensaje de Angie sin responder y borro el de Cathe. Abrió apenas la ventana y miro hacía el cuarto de Lisi, la voz de ella y Lali llegaban hasta él. Sonrío. No sabía cómo, por qué o durante cuánto tiempo. Pero Lali sería suya, costará lo que costará. Se lo prometió.

 Él jamás rompía una promesa.

 Continuará... 

 Bueno, no es interesante, no es largo ni es bueno, pero no quería dejarlas sin nada. Tengo frio y sueño, digamos que no estoy muuy inspirada.

 ¡La cosa es que van a estar una semana bajo el mismo techo! ¡Una semana! Es decir, tiene solamente 7 días para ganarse a Lali, o su amigo va a ganarla primero. Lo que estaba pensando es hacer que cada capítulo sea un día diferente o algo así.

 PD: Chicas, sí a alguien le deje de avisar diganme, se me perdieron algunos mensajes :c 

 Las quiero muchote, me voy, me congelo. 


 Abby las ama n.n

:3

jueves, 29 de mayo de 2014

Capítulo 5

   ¡Hola! Abi las extraño n.n No subí ayer por que no estaba en mi casita, y no tenía internet :c Agregué más canciones a la listita de arriba, la voy a modificar más tarde así que si pueden comenten todas las canciones que les gustaría escuchar mientras leen. Ya saben que si no les gusta la música lo pueden pausar !
 
 Estoy tratando de hacer los capítulos más largos, pero no sé si sale, diganme ustedes jaja... ¿Les va gustando la historia? 


 Capitulo 5


  Peter estaba  a punto de correr fuera de su cuarto en busca de la chica de olor a miel, pero la computadora lo retuvo: Angie había enviando un mensaje. Se acomodo en la cama y se dijo a sí mismo que luego descubriría si era ella o no quien estaba de visita.

 Angie: Hola :)
Peter: Hola bonita...
Angie: Jaja ¿Cómo estás?
Peter: Bien, estaba a punto de escribirte...
Angie: Mentiroso...
Peter: ¿Estas acusándome de no decir la verdad? 
Angie: Creo recordar que ese es el término de mentiroso.
Peter: Lo siento, es que alguien me acuso de descerebrado y me 
creí el personaje.

 Durante su ultima pelea Angie había llamado a Peter mentiroso, descerebrado, troglodita, infame y otros muchos insultos que él jamás llego a entender. Cada una de esas palabras aún permanecían en su mente.

 Angie: Discúlpame por decir la verdad jaja
Peter: Ok jaja
Angie: Dile feliz cumpleaños a tu madre, espero que
haya recibido mi regalo.
Peter: ¿Lo recordaste?
Angie: Pit, los últimos doce años
estuve yendo a tu casa para esa fecha.
Peter: Tienes razón, ¿Por qué este año no?
Angie: Tarea, pruebas, más tareas.
Peter: Oh... Quiero proponerte algo.
Angie: Dime.
Peter: Sal conmigo. Sólo una cita, este sábado.
Angie: Bueno, tengo una semana para responderte todavía. Lo pensaré.

 De inmediato apareció desconectada, Peter se mordió el labio, ella sabía cómo volverlo loco. Se acomodó en su cama dispuesto a dormir cuando recordó a la chica de olor a miel, Lali, posiblemente dormida a unos metros de él. Necesitaba descubrir si era ella, necesitaba descubrir que era lo que aquella chica estaba haciéndole.

 Corrió a la recamara de su hermana, estaba a punto de golpear la puerta cuando escucho una melodiosa y dulce voz cantando "Looking for paradise" una canción que él amaba. Creyó que se trataba de la radio, pero reconoció ese timbre de voz de inmediato. Parecía casi imposible.

  Lali.


  La habitación de Lisa era grande, cómoda y con una acústica impresionante. Mientras ambas intentábamos hacer un dúo, ella en la guitarra y yo en el micrófono, mis pensamientos volaban hacía otro lado. Hacía el chico que sabía que estaba del otro lado del corredor.  Necesitaba entregarle la carta de Angie lo antes posible.

—Lali, no estás concentrada.—Me retó Lisa, sacudí mi cabeza para ahuyentar todas las ideas de mi cabeza. Necesitaba prestar atención al ensayo.
—Lo siento, no lo vuelvo a hacer.—
—¿Quieres formar la banda o no? Bueno, tendremos que ensayar duro todos los días.—Asentí
—Lo sé, y prometo que funcionará. Sólo... Iré al baño. Necesito mojarme un poco.—
—Bien.—Tomo aire y se sentó, mientras repasaba las notas con su guitarra. Abrí la puerta y salí rápido, me choque con un cuerpo más grande que yo, y con un olor masculino que me resultaba peculiar y conocido.

—Lo siento.—Fue lo primero que atine a decir, casi acelerada. Intentando volver a sentir ese olor en el aire, tarde, había desaparecido.—
—¿Siempre estás disculpándote, Esposito?—Preguntó Peter apoyándose en la puerta.—
—Al parecer... De todos modos, estaba buscándote.—Solté, él sonrió.
—¿Para?
—Recado de Angie.—Saque el sobre rosado de mis bolsillo y se lo entregué.—Me la dio hace unas horas.—
—Estaba hablando con ella hace un momento... No me dijo que...—
—Vamos, Peter, por supuesto que no iba a decírtelo.—Giro los ojos.—Debo volver, adiós.

  Peter se alejó por el pasillo, abrí la puerta.

—Lali.—Giré antes de entrar.—Gracias.—

  Toda esa actitud arrogante que había tenido los días anteriores poco a poco estaba desapareciendo, y cada día la idea de que él y Angie estuvieran juntos me agradaba más.

   Entré a la habitación de Lisi y le sonreí, ella acababa de terminar un acorde con la guitarra.

—Suenas cada día mejor.—
—Gracias. Y ¿Cómo va en la nueva escuela?—Me encogí de hombros y tomé asiento a su lado.
—Genial, tengo buenas amigas… ¿Sabías que tu hermano es mi compañero?—Pregunté mientras revisaba la letra de una nueva canción que Lisa componía.—
—Lo siento por ti.—
—¿A qué te refieres?—Cuestione, aunque claro que sabía a qué se refería.—
—Es un idiota, tiene sus días… Puede que dos o tres se ponga en bueno, tierno o hasta agradable… Luego vuelve a ser el idiota de siempre y juro que lo odiarás.—
—¿Odias a tu hermano?—Pregunté confusa, yo siempre quise un hermano.—
—Sí, lo detesto. Quisiera…—Se cayó de repente, no insistí en el tema. Había aprendido a respetar el silencio de otras personas.
—¿Quieres que  continuemos?—Dije en cambio, ella sonrió y asintió.—

  Tomé el micrófono y comenzamos de nuevo desde el inicio. Looking for Paradise otra vez. Me encantaba esa canción, papá y yo solíamos cantarla todo el tiempo.

   Oh oh oh oh nanana… Yo canto para alguien, someone like you, someone like me.

     Las palabras salían del mismo modo, como si no necesitara ensayarla. Como antes, como siempre. Era una canción familiar, era una canción que nadie podría quitarme.
 
    Lisa dio por finalizada la canción con un arreglo que ella había hecho a la versión acústica de la canción.

—Tal vez necesitemos más personas…—Comentó Lali.—Quiero decir, no un dúo si no una banda.—
—Quieres decir… ¿Piano, guitarra, más voces?
—Guitarra y voz hay, creo que tendríamos que buscar un tecladista, bajista o baterista… Algo así.—Lisa lo medito unos instantes.—
—¿Y si no funciona?—Negué con la cabeza despreocupada.—
—Entonces volveremos a ser tú y yo…—


    Peter


    La alarma interrumpió mi sueño, otra vez ella, otra vez su dulce olor a miel se colaba en mis sueños. Me sobe los ojos, era imposible. La detestaba. Sí, necesitaba caerle bien para ganarme a Angie otra vez, pero de todos modos ella era la persona más insoportable que existía.

   Bajé a la cocina, todos estaban desayunando. Besé la mejilla de mamá y choque los cinco con papá, ignorando al resto. Lisa, Lali y mi primo Edgar.
—Hay más gente en la mesa.—Señalo mi madre.—Los modales, Peter.
—Lo siento. Hola.—Salude secamente, Lali no despego los ojos de su plato. Supongo que noto que no tenía interés en saludarla.

 Me alejé de la cocina tomando un vaso de yogurt.

—Peter, espera.—Mi hermana me siguió por el pasillo, Lali iba tras ella caminando lentamente, como si no quisiera ser parte de lo que fuera a suceder.
—¿Qué quieres Lisa?—Cuestione, no estaba dispuesto a frenar mi camino a mi cuarto por ella.
—Necesito que hablemos.—Voltee, al ver sus ojos recordé todo el rencor que le tenía, todo lo que ella me había hecho en el pasado. Ella era la causa de todos mis males.—
—No me apetece hablar contigo, zorra.—Fue lo único que pude mascullar, me importaba nada si Lali oía o repetía algo. Me encargaría de eso después.—
—No le hables así a tu hermana.—Se interpuso ella.—
—¿Disculpa?—Pregunté, me acerque a ella, era sin dudas más pequeña que yo. Mucho más pequeña.—Tú no eres más que otra zorra jugando a ser santa, como todas.—
—¿Todas?—Cuestiono desafiante, ella no me temía.
—Todas, absolutamente.—

 Me encerré en mi cuarto, Lali podía irle con el cuento a Angie, pero al final de cuentas ella siempre me creería a mí. Yo siempre ganaría.
   Tomé mi teléfono y llame a Cathe.

—Hey, hola.—Saludo  con alegría, alguien había pasado una buena noche.
—Iré a tu casa, ahora.—
—¿No te parece temprano ahora? Si vienes será solo para una cosa y estoy segura de que mis padres aún no se fueron.—
—Jamás nos detuvo.—
—Tienes razón… Suenas enojado.
—Algo, no importa... Sabes lo que no necesito para calmarme.
—Siempre lo he sabido.—Corté, eso necesitaba. Un buen polvo.

  Tomé el teléfono una vez más.

—Nico, necesito algo.—Dije en voz baja, mientras bostezaba sin quererlo.—
—Estaba esperando tu llamada… ¿Cuánto?
—Lo mismo de siempre.—Me tire a la cama y me recosté boca arriba.—
—Donde siempre, te espero en unos minutos.—Corté y tomé mi chaqueta, hoy no usaría mi auto. Hoy tenía ganas de sentirme como yo de nuevo, como el tipo que atemorizaba, no como el tonto que intentaba conquistar una chica estúpida mientras soñaba con otra aún más estúpida.

       La motocicleta estaba guardada desde que tuve un pequeño incidente, caí de ella en medio de la ruta. Por suerte y gracias a mi casco no me lesione, pero mis padres la confiscaron. La tomé sin que lo notaran y salí tan rápido como pude.

  El sábado se veía nublado, las calles estaban desiertas a estas horas. Miré mi reloj, nueve y treinta de la mañana.

  Visualice a mi amigo Nico entré los árboles, con mi paquete.
—¿Es lo que te pedí?—Nico río.
—No, en realidad te conseguí otra cosa… Es polvo de ángel.—Reí y la guarde en la mochila.
—Siempre haciendo lo que tienes ganas.—
—Es adictiva, ten cuidado. Sabes que eres la única persona a la que me gustaría cuidar de estas cosas.—
—No te preocupes bro, no es para tanto.—

 Me subí a mi moto y miré el paquete, estaba haciendo todo mal y lo sabía. No quería esto para mí, pero una vez que comencé no lograba parar. Aún no era adicto, no lo necesita, lo hacía cuando tenía ganas.
—Conozco tipos que hacen tonterías por esto…—Concluyó Nico.—Déjalo ahora que puedes… Incluso preferiría que te volvieras un alcohólico.
—Pareces mi padre.—Me queje, aunque tenía razón, si en algún momento quería deshacerme de esto era ahora. Había conocido hombres que jamás pudieron dejarlo y las consecuencias eran más que notables. No quería convertirme en un miserable.
—¿Irás con Cathe?—Preguntó Nico, guiñe un ojo y encendí mi moto. Me aleje a toda velocidad, en cuestión de segundos estuve frente a la casa de Cathe.

 La besé apenas llegue y entré a su casa.
—¿Has traído algo?—Preguntó buscando en mis bolsillos.
—Nico te envió un regalo.—Tendí el paquete de polvo de ángel, no lo quería, no lo necesitaba. No en este momento al menos.—
—¿Tienes vodka o algo fuerte?—Cathe apuntó el cuarto de su padre, tenía de todo ahí.—
—¿Ya se han ido?—
—Sí, hace unos minutos.
—Genial.—Entré a la habitación de su papá y tome tres botellas de vodka, dos energizantes y  una botella de algo que no sabía que era. Todo estaba en la pequeña, y oculta, congeladora que tenía el  señor Jones en su armario. Sería muy gracioso que su esposa un día lo descubriera.
 
  Volví a buscar a Cathe y la lleve al cuarto de sus padres.

—Nunca lo hicimos aquí.—Susurré en su oído, pude ver la comisura de sus labios elevarse.
—Quieres ser malo, Lanzani.—
—Quiero hacer que te portes mal.—Corregí.  

 Continuará... 


 Bueno, Peter no era tan bueno lalala... Aunque no le gustan las drogas, según él. ¿Por qué crees que está enojado con Lisi? ¿Qué creen que piense ahora Lali de él? ¡Justo que le estaba empezando a caer bien! Lastima.

 Hoy en vez de la pregunta quiero que comenten que les parece la historia hasta ahora, recuerden que igual apenas comienza, tengo un montón de cosas planeadas para esta historia. 

 Ah, y si pueden, comenten que canciones les gustaría escuchar, traten de que sea como las que puse yo, para no desentonar tanto. Sí o sí tienen que ser melódicas, si son ingles mejor por que distrae menos. Pero bueno, eso es cosa suya.

 ¡Que lindas las frases de ayer por cierto! :D

 Bueno, ¡Hasta mañana!

 Nos leemos en los comentarios n.n

Abii las quiere.